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Tucupido pueblo de querencias, recuerdos y tertulias - Alejandro Berroeta

 UNEFA                                                                        ALCALDIA

                                                                                  Municipio Ribas

 

CASA DE LA CULTURA

“Rafael Rengifo

 
 

 

 

 


 

 

Ier   ENCUENTRO DE HISTORIADORES Y CRONISTAS.

Fundamentado en el devenir histórico de la comunidad Ribense, desde el período prehispánico hasta la actualidad.

 

 

Fecha:             11 y 12 de junio de 2009

 

Lugar:              Casa de la Cultura “Rafael Rengifo”

                        Tucupido – Edo. Guárico

 

Ponencia:        Tucupido pueblo de querencias, recuerdos y tertulias.

 

Ponente:          Prof. Alejandro Berroeta

 

 

 

“Non ha mala palabra, si non es a mal tenida,

verás que bien es dicha, si bien fuese entendida”

 

(Arcipreste de Hita, Libro de Buen Amor)

 

 

“Siempre me ha seducido los pormenores del recuerdo

 me agrada mucho mas escribir lo vivido”

 

Efraín Subero, Individuo de número

de la Academia Venezolana de la Lengua


PALABRAS INTRODUCTORIAS

Originario de palenques y cumanagotos que posiblemente vio su luz, por iniciativa de aquel santo varón Fray Anselmo Isidro de Árdales, quien llegó a las riberas y montes de Tamanaco con hermosas palabras, corazón, voluntad de persuasión, valor y entereza. Así convence y triunfa dentro de las más grandes calamidades y hechos. Muchos compañeros se asombraban de los métodos persuasivos que empleó para dominar aquella manada de indios rudos y terribles que habitaban esos parajes.

Con la visión, la firmeza, la valentía y la dirección de este ilustre Fraile Ardales; empieza la fundación de Tucupido, donde se hablaba solamente caribe y su primer nombre fue “Tocopio”. Desde 1760 el español fue haciendo dominio sobre las lenguas nativas. En 1791, se hace el primer croquis de este pueblo llanero, luego la iglesia es construida lo mismo que las primeras casas para que aquellos 483 cumanagotos, palenques y dos familias españolas, tuvieran un lugar de fe y de esperanza, en busca de nuevos horizontes. Gracias a los directivos de este 1er encuentro de historiadores y cronistas y la invitación efectuada a Tucupido, mi lar nativo, éste encuentro me invita a soñar, lo que nunca he dejado de hacer; pues con más de siete décadas de existencia y con el sol en las espaldas, no me he rendido, por lo que me he propuesto escribir una nueva obra sobre mi pueblo titulada: Tucupido y sus Tertulieros, cosa que no es fácil sino se hace con verdadero amor, ya que en realidad soy un “amateur” que quiere dejar por escrito su modesto aporte a la sociedad en la cual vivimos, y para que los habitantes de mi Tucupido querido, rememoren algo de su existencia, y los jóvenes conozcan parte de la sangre buena y generosa de aquellos superhombres y mujeres que fueron sus ancestros. Vayan así estas palabras y tema a desarrollar, dirigidos especialmente a un recordatorio feliz y hermoso a los hijos de este pueblo.

 

ESTE PUEBLO

        De cardones y guatacaros, tarares y cerezas, ciruelas, pipas, paraulatas con su gracioso trino, el comer mamones calladamente de los verdes pericos, el rápido deslizar de las iguanas y lagartos, las misas de aguinaldo en las bellas madrugadas, el viejo Rivero, la famosa Laguna Nueva, la Aguadita y sus saludables aguas, la quinta de Dominguito Rueda, las matanzas de cochino de Papita y Rangelito, los cohetes y fuegos artificiales en las fiestas  decembrinas, las fiestas patronales, ruletas y mesas de juego, el viejo teléfono de doña Esther, los grandes quesos de don Teodoro, aquellos excelsos trabajadores “Perico” y doña Conchita queridos por todos nosotros. Hoy su hijo rige con acierto y sentido social la ilustre Alcaldía de este pueblo, la Chicha Yroba Ramón y Alejandro todos ínclitos, igual que sus descendientes, los rebaños de ganado hacia Villa de Cura, los juegos de trompo con sus “troyas”, los velorios de angelitos en casa de doña Amelia Betancourt, famosa posada junto con la de doña Devota, los inigualables cines de Campito, Morales, Victorio y la moderna sala del Teatro Ribas de don Alejo, don Isidoro y su botiquín con sus infinitas bondades, y su amantísima esposa doña María Luisa, las veladas culturales donde se ponían en juego parte de aquella imaginación pueblerina, las procesiones para acentuar la fe, los famosos reyes magos de Moisés, Gaspar y Juan Vicente, que nos hacían vivir la ilusión de que éramos niños aunque fuera una vez al año, el burro tusero que tantas veces nos sirvió en las labores diarias, doña Rufa con sus “zamuras” las hembras del papagayo quienes muchas veces cruzaron el límpido cielo tucupidense, doña Ana y sus famosos quesos de mano conocidos en toda Venezuela; lo mismo que las “tecuecas” de doña Mercedes o los pan de horno de doña Margarita. Las matronas y sus catres, muchas vidas trajeron a este mundo.

        Era la época de la “pelona”, la “coquimba” y “rancho grande” famosas en aquella ebullición de la actividad petrolera. Las esplendorosas retretas en la Plaza  Bolívar, el vate Aular con su violín, Moisés Moreán y su clarinete y Ramón Diaz con su cuatro. Como olvidar aquellos insignes músicos de Rufo Pérez y Baltodano con su hijo Lalito, que hicieron placentera nuestra existencia, Rafaela González con sus ataques epilépticos que nos asombraban a todos, Machalero y Charlotte verdaderos genios de la mecánica, los “brocos” junto con “verguero” hacen inolvidables mis pensamientos. Como no recordar aquellos maestros, verdaderos Franciscanos como fueron  don Luis Guglietta, Chicho Soto o Victorio Cabeza fueron verdaderos prebostes de esta tierra.

        Don Custodio Requena quien hizo su aporte para que mucha gente descansara eternamente y en paz; José de los Santos Soto, impenitente bodeguero, que junto a Cayetano Guillén daban de lo mejor con sus esfuerzos para el bienestar de la gente, doña Eladia y Rosita Arvelaez como olvidar sus exquisitas empanadas de picadillo llanero; Pilar y Ramonita Rangel, aquellas misas de aguinaldo fueron testigos de sus famosas arepitas, don Ricardo Caguaripano, en su bodega nunca faltaron topochos verdes y maduros, el popular Asunción Deceda, eterno descontento, quien despotricaba perennemente contra la dictadura de Pérez Jiménez, sin pensar que posiblemente no llegaría alguna madrugada a su casa, allá por los lados del barrio “El Sol”. El tiempo se me hace corto, y, quiero acordarme de todo para expresárselos con cariño en estas páginas, pero en la vida nunca se termina de recordar ni de aprender; porque a veces surgen nuevos acontecimientos que junto a los pasados nos ayudan a cimentar nuestra personalidad y experiencia.

        Era y es tan grandioso vivir en este pueblo y hablar de sus recuerdos, que la naturaleza siempre estuvo presta a satisfacer la mayoría de las necesidades con el menor esfuerzo posible. Hombres de bien, de reducida actividad, aquellas sabanas y aquellos pajonales, permitió con creces la cría del ganado vacuno y caballar, ejercida la más de las veces con métodos primitivos, sin preocupación por los adelantos con que a veces la ciencia lograba socorrerlos.

       Los hombres de Tucupido junto con sus mujeres e hijos, no fueron héroes, sino superhéroes; pues dedicaron y dedican los mejores años de su vida, en cada instante, en cada momento, cada vez que respiran y tienen aliento, a las faenas propias de su terruño, salvo aquellos momentos muy restringidos por cierto, a un mínimo y bien ganado reposo. De este Tucupido que más puede decirse: Tierra amplia para pensar, para sentir la libertad a flor de piel, para extasiarse con sus pajonales de invierno y remolinos veraneros, para recrearse en sus sabanas criadas por Dios, como una bienhechuria para que estos habitantes lo hagan suyo, junto con sus descendientes, moradores y amigos para siempre durante una eternidad.

        Para finalizar, cosa que no quisiera, pero el orden del día y las bases del encuentro no me permiten el ir más allá, aunque como dice Dostoiesvki: “Dentro conservo más de lo que me sale en las palabras” diré que este pueblo de querencias, recuerdos y tertulieros, llenan todos mis anhelos y pensamientos. Se que aquí, hay sangre y semilla buena, que debemos salvar y de la cual todos en mayor o menor grado, somos dueños de una parcela. Ojala volvamos a ser como aquellos tertulieros que no hacían mal a nadie y sus conversas o tertulias eran no con el objeto de dañar a persona o a institución alguna, solamente lo hacían para dentro de un manejo de opciones; escoger aquellas de mayor factibilidad y en la cual cada quien se comprendiera con palabras simples y anécdotas sencillas, donde se les asimilaba sin mayores contratiempos sin denostar de nadie o malquerencia alguna.

        Así pues, muy tempranito no más de 7 u 8 de la mañana, Guillermo Hernández, Próspero Pérez, Fernando Rodríguez, Antonio Guevara, Chicho Barrios, muy a la calladita se dejaban caer en la bodega de don Carlos Guaita; allí pedían su “fregosa”, “hierbabuena”, “guásimo” o “piritu” para tirárselas muy tempranito a las lombrices, ya que su decir y manera de ver esas “bichas” les estaban  haciendo crecer las barrigas muy rápidamente y había que atacarlas mas temprano que tarde. Allí tertuliaban plácidamente, hasta que cada quien se iba en busca de sus quehaceres.

        Don Anacleto y don Manuel Tomás Aquino conversaban sobre sus hijos y nietos, Héctor, Rubén y Manuelito se habían ido para Caracas a buscar nuevos aires y nuevas esperanzas. Doña Sara, conversadora por excelencia, comentaba con don Juan María Carpio sobre los vecinos del terruño y sobre la génesis de cada quien. Doña Concha de Dangelo y don Francisco Casado, hablaban sobre la venta de leche de la famosa lechería de esta ilustre matrona. No podemos dejar de mencionar a tertulieros más jóvenes como nuestros épicos “gallito” y “tari-tari” Caguaripano, Juan Magallanes, Poncho Correa, Dumas Andrade y aquellos refuerzos nada farragosos como Aquiles Silvera, Miguel Nassif y Nery Parra, quienes a veces entumecían sus huesos y lenguas hasta las 2 ó 3 de la mañana en la Plaza Bolívar para hablar y tertuliar sobre lo humano y lo divino, de siembras, créditos, deudas, tierras y animales, sin ninguna mala intención. Por cierto, no olvido aquí a los tertulieros de mi época Angel y Tino Castejón, Rigoberto y Santiago Aquino, Guillermito Casado, Manuel María Toro, Musio Balza, Gaspar Peñalver, Guillermo Bermudez,  Lorenzo y Rufinito Rengifo y aquellas amigas que a veces nos acompañaban como Elsie, Amintica, Pilar y Leticia Casado, Dulce y Alicia Rodríguez, Oda Ilda, Carmenza, Eukaris y Nancy, Mariita y Graciosita, las Correa y muchos y muchas que escapan a mi memoria y que llenaron de dichas, encantos y bellas tertulias, aquellas calles polvorientas e hicieron placentero por demás, el encuentro de viejas y nuevas realidades. La buena historia y el buen recuerdo se hacen presente porque como dice don Miguel de Unamuno: “Se vive en el recuerdo y por el recuerdo, y nuestra vida espiritual no es, en el fondo, sino el esfuerzo de nuestro recuerdo por perseverar, por hacerse esperanza; el esfuerzo de nuestro pasado por hacerse porvenir”. Aquí trato de rememorar para que sea interminablemente dulce la rememoración. No hay atisbos de maledicencia. Si acaso hubo algo malo o cometí algún error, alguna experiencia ingrata, el olvido se prestará para esconderlo y el recuerdo para revestirlo de tierra buena.

        Debemos hacer reverencia hacia aquellas y hacia estas figuras de hoy que hicieron y hacen de sus vidas un sólido triángulo de trabajo, hidalguía y honor.

 

BIBLIOGRAFÍA

ARBELAEZ SOTO, Manuel. “El Guárico Oriental”.

ARMAS CHITTY, José Antonio. “Historia del Guárico”.

BERROETA, Alejandro. “Tucupido es el Nombre del Recuerdo”.

SEQUERA TAMAYO, Pedro Elías. “El Canto de la Candela”.

SUBERO, Efraín. “Por el Puerto”.


APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DEL TOPÓNIMO TUCUPÍO O TUCUPIDO - Oldman Botello

 

I ENCUENTRO DE CRONISTAS, HISTORIADORES E INVESTIGADORES DE TUCUPIDO

Tucupido, estado Guárico, 11 de junio de 2009

 

 

 

 

 

APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DEL

TOPÓNIMO TUCUPÍO O TUCUPIDO

 

 

 

 

 

 

 

 

Prof. Oldman Botello

 

Cronista de Maracay

oldmanbotello@hotmail.com 

 

Introducción:

En las páginas siguientes presentamos algunas consideraciones geográficas, toponímicas Y etimológicas acerca de la palabra Tucupido, que identifica a esta ciudad y a otros doce lugares, para un total de trece en todo el país. Son sólo proposiciones o hipótesis, porque en 10 que a la historia prehispánica respecta es poco lo conocido en el país, salvo lo que dejaron los llamados Cronistas de Indias y las indagaciones arqueológicas sobre la base de hipótesis de trabajo o suposiciones por parte de los estudiosos del pasado aborigen venezolano.

Denominaciones geográficas en Venezuela

Con el nombre de Tucupido se conocen trece lugares en toda Venezuela: en la localidad de Pozuelos, en Anzoátegui; Bejuma en Carabobo; Pulido Méndez y Santa María de Caparo en el estado Mérida; en las cercanías de Guanare, estado Portuguesa; en el municipio Libertador del estado Táchira; en Santa Cruz del Zulia; en Maracay, Turmero y Magdaleno en el estado Aragua; esta ciudad de Tucupido y en la parroquia Soublette del estado Guárico.

En cuanto al prefijo Tucu, lo llevan numerosos topónimos a lo largo y ancho del país: Tucutunemo (Tucutun-emo= bocachica, boca pequeña), Tucuragua, Tocoragua, Tucuraguas, Tucupita, Tucua, Tucuche, Tucaní, Tucacas, Tucusipano, Tucuco y Tukuko. Se incluyen lugares tan disímiles y fuera del hábitat cumanagoto como en el estado Mérida con su pueblo de Tucán, Tucuche en Jají o del Zulia con Tukuko (Los Ángeles del Tukuko), que es misión capuchina en tierra de indígenas motilones en la Sierra de Perijá.

Escribía el Gobernador de Venezuela don Juan de Pimentel en sus relaciones geográficas del último tercio del siglo XVI, que los indígenas asignaban los nombres a sus lugares, tomados "[...] de algún árbol, quebrada, arroyo, peña u otra cosa señalada que esté en sus asientos o cerca de ellos o de alguna cosa acaecida allí cerca". (Cf. Botello, 1990: 19).

Los Cumanagotos

La mayor parte de los topónimos del área oriental, central y parte de los llanos centrales y del sur son de origen Cumanagoto que por aquí tuvo residencia esta cultura prehispánica y cuya lengua es de origen Caribe como lo señala el acucioso padre José Gumilla en su obra El Orinoco ilustrado y defendido: "[...] De la lengua Cariba nacen la Guayana, la Palenca, Güiri (Güire), Guaiquirí y cumanagota". (Gumilla, 1963: 296). Así tenemos que Caracas es el nombre que le dieron en esa zona a la pira o bledo; Carúpano, sitio de las carupas (tabaco); Apaicuar, quebrada de los recuerdos (nombre de sitio cerca de Maurica y primer asiento de Barcelona; Cúa (la coa es un implemento usado por nuestro campesino para sembrar), que es púa de hueso; quiriquiri, dos pericos, por duplicación; quiri es perico, etc.

El prefijo Tucu y el origen de Tucupido

De entrada hay que manifestar el que el topónimo se ha visto escrito en documentos de los siglos XVI-XVIII Tocopío, Tucupío, Tucupido. Pensamos que la última voz, Tucupido, es una permutación o mala escritura de Tucupío, que es como lo debieron pronunciar los indígenas que se asentaron en este pueblo y los que habitaron el valle de Maracay y Tucupío, en la actual capital de Aragua y que fue el primer nombre del río Maracay, que es palabra de origen tupí.-guaraní, de donde también derivaron las lenguas llamadas Caribes procedentes originalmente del Brasil y las Guayanas. (Parés et al, 1995: 69). Si nos atenemos a quienes han profundizado en el estudio de las lenguas indígenas (Alvarado, Arístides Rojas, Montenegro, De Lima, Salazar Quijada), determinamos que el prefijo tucu presenta dos significados: uno, el de un ave, en este caso el tucuso, tucushe o tucusito. También, derivaría del adjetivo y color rojo en lengua cumanagota: tukoro-pigre. (Mattei-Henley, 1990: 153; Alvarado, 1953: 342-343)

Conclusión

Podemos concluir en que no se puede establecer el significado de la voz cumanagota Tucupido o Tucupío-Tocopío porque se carece de elementos de base. Sólo podemos trazar algunos esbozos que nos conduzcan a comprender nuestras lenguas indígenas, raíz e identidad del pueblo venezolano, representada en las voces que nos legaron, dando origen a la toponimia de nuestras comunidades.

 

FUENTES:

 

Alvarado, Lisandro. (1953) Glosario de voces indígenas de Venezuela. Caracas. Minist. de Educación

Botello, Oldman (1990) Toponimia indígena de Aragua. Maracay: Concejo de Maracay De Lima, Salvador. (1970) Apaicuar. Caracas: Editorial Arte

Gumilla, José. (1963) El Orinoco ilustrado y defendido. Caracas: Biblioteca de la ANH

Mattei-Muller Marie-Claude y Paúl Henley (1990). Los Tamanaku: su lengua. Su vida. San Cristóbal: Universidad Católica del Táchira

Nomenclador de Centros Poblados. Total Nacional. (1994) Caracas: OCEI

Parés, Carmen Elena. et al. (1995) Huellas Ka-Tu-Gua. Ensayos. Caracas: UCV

RESEÑA HISTÓRICA DE LA EDUCACIÓN EN TUCUPIDO - LIBIA MORENO DE PINILLA

 

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

MUNICIPIO JOSÉ FÉLIX RIBAS.

ESTADO GUÁRICO.

PRESENTE.

 

 

 

RESEÑA HISTÓRICA DE LA

 

EDUCACIÓN EN TUCUPIDO.

 

 

 

 

ELABORADO POR:

DOCENTE LIBIA MORENO DE PINILLA.

 

Con mucho orgullo presento este trabajo sobre la historia de la educación en Tucupido, es una investigación hecha desde nuestros antepasados hasta nuestros días.

La inquietud por conocer sobre la educación en Tucupido, saber quiénes fueron nuestros primeros maestros que llegaron a nuestro querido pueblo desde nuestros antepasados hasta nuestros días, me motivó siempre a estar indagando y revisando algunos textos de referencia que me han permitido presentar esta recopilación.

Inquirir en tiempos remotos es complejo porque frecuentemente los sucesos se narran no como fueron sino como se recuerdan, pero la satisfacción de ir conociendo cuando menos los nombres de aquellos que nos antecedieron nos va llenando un espacio interior de saber de dónde vinieron y quiénes fueron nuestros primeros maestros. Saber de dónde venimos ayuda a definir el rumbo y trazar mejor el camino que vamos haciendo.

Fundamentamos esta complacencia en homenaje que con él rendimos a todos aquellos que han dedicado sus vidas a la tarea ímproba y fundamental de transformar en fuerzas impulsoras del progreso social e individual, a quienes de otro modo, sin maestro y sin escuelas se verían condenados a desperdiciar la energía creadora que cada persona guarda potencialmente en su espíritu.

La educación tiene como base la formación económica de la sociedad. La democracia se fundamenta en la educación de un pueblo.

De vidas ejemplares de educadores tucupidenses está llena esta ponencia. No pudiendo ser esta obra exhaustiva, se hizo forzoso presentar una muestra que diera idea, aunque incompleta de la Pléyada de educadores que han prestigiado la cultura tucupidense.

Vivimos en un tiempo en que se están olvidando los buenos principios, maestro no es solamente el que enseña, es también el creador de ideas y realizador de obras.

Como dijo Don Rómulo Gallegos, la prosperidad de un pueblo depende mucho más de su sistema de Educación que de sus instituciones o sus gobiernos.

Según lo investigado terminando el siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, en la aventura de enseñar prestaron servicio a la Educación a fines del siglo y comienzo del siglo XX los siguientes maestros:

-      Herminia Acero de Sánchez, desde Zaraza.

-      Teófilo Ruiz, del Valle del Orituco.

-      Presentación Guevara de Chacín, del Orituco.

-      Las hermanas Medinas Machado, de Santa María de Ipire.

-      Don Victorio Cabeza, nativo del pueblo quien fundó la escuela "Independencia", orientador de varias generaciones y uno de los principales maestros del pueblo y un gran poeta.

-      Rafael González Udis, fundó además de su escuela ambulatoria el Instituto Aveledo en Tucupido en 1915.

-      Luisita y Belén Belisario dirigen una escuela de labores en el año 1.914.

-      Antonio Miguel Martínez, un pedagogo que sirvió a Venezuela con dedicación singular, fue hombre abierto a toda idea y su palabra constituyó siempre el estímulo a la juventud.

-      También como oriundo de Tucupido el Profesor Facundo Camero, con segura trayectoria en el aula.

-      Luis Guglietta Ramos, nativo de Santa Ana, Estado Anzoátegui, nacido el 15 de febrero de 1984. Inicia su labor docente en Valle de la Pascua en la escuela federal Lazo Martí de 1927, fue trasladado a Tucupido donde laboró hasta 1950 en la Escuela Federal "Narciso López Camacho".

-      Don Alejandro Gómez, fue el fundador de la primera escuela rural de El Caro de la Negra, que al correr el tiempo pasa a Escuela Unitaria Estadal Concentrada y sede del Núcleo Escolar Rural Nº 90, que actualmente funciona como Escuela Bolivariana Olga Espinoza de González.

Don Alejandro Gómez, quien fue y sigue siendo un símbolo de respeto dentro del medio rural donde laboró como maestro y por su condición de buen docente y buen ciudadano, quien se dedicó a la enseñanza durante los años 40 y 50 formando generaciones.

Siguiendo la reseña histórica del pueblo a nivel de educación en esa época existieron escuelas particulares en casas de familias dedicados a la enseñanza de nuestro pueblo, entre ellas recordamos a María Antonia Barrios, Doña Cruz Rodríguez, Don Alejandro Gómez, Ernestina Toro de Rangel, Josefina Riobueno, Evarista Amaral, Josefina Talavera, Carmen Camejo Troconis, y Graciela Muñoz.

Para la época había pocas escuelas rurales y fueron pocos los maestros dedicados a la Educación Rural que con mucho sacrificio se trasladaban para sus escuelas a pie, o en burros, ya que en la época no había carreteras, ni transportes, eran caminos.

Para cumplir como un buen docente ellos tenían que pernoctar donde trabajaban una semana y a veces hasta un mes para venir a sus hogares.

Entre los maestros dedicados al oficio de enseñar recordamos: don Alejandro Gómez, Mena Herrera, Tobías González, Raúl Rafael Soto, Maestro Ruiz.

ESCUELAS E INSTITUCIONES QUE HAN HECHO HISTORIA EN TUCUPIDO:

Grupo Escolar "Narciso López Camacho". Fundado en 1931, nace como escuela federal graduada solo para varones.

Su primer Director el profesor Vicente Arellano Moreno y sus primeros maestros fueron: Profesor Pablo Eleazar Lozano, Arístides Parra, Luís Giulietta Ramos, el bachiller Arreaza, Luís González Pinto, Josefina González y el bachiller Jesús Decena Blanco. La Escuela "Narciso López Camacho" empezó a funcionar en la calle Bolívar cruce con Centeno donde actualmente está la farmacia botánica, para esa misma época se crea la Escuela Federal Graduada Dr. Pedro Manuel Arévalo Cedeño. Solo para hembras, su primera Directora fue Graciosa Armas, siendo ella la primera Maestra Graduada en Tucupido.

En el año 1952 construyen la sede donde funcionaria el Grupo Escolar "Narciso López Camacho" que absorbe a la escuela "Pedro María Arévalo Cedeño" y pasa a ser una escuela mixta.

La escuela fue construida en un terreno de Campo de Béisbol del Centenario, así se conocía para la época. Su primer Director fue el bachiller Jesús Decena Blanco y Sub-directora Nubia Coronado.

Escuela Varco: era una escuela privada de la compañía Petrolera Atlantic, donde estudiaban los hijos de los trabajadores de la compañía, fue fundada en el año 1952, como director se desempeñaba Juancho Guevara y estaba ubicada en la calle Miranda donde actualmente vive la familia Ledezma.

Liceo Dr. "Víctor Manuel Ovalles". Fundado en el año 1955 por inquietud de un grupo de alumnos egresados del grupo escolar "Narciso López Camacho", quienes recolectaron firmas pidiendo un liceo para Tucupido. Se dirigieron a San Juan de los Morros a la Secretaría de Educación Estadal, para esa época era Gobernador Medina Ron y en febrero de 1955 decretaron la fundación del Liceo, llevando por nombre "Dr. Víctor Manuel Ovalles". En octubre del año 1955 comienza a funcionar con 1er año, en el local donde está actualmente la Supervisión del Distrito Escolar.

Su primera directora fue la maestra Elda Rodríguez de Arveláiz quien se desempeñó como profesora de Geografía y Formación Moral y Cívica. Con ella comenzaron los profesores:

Luisa Margot de Panzarelly, como profesora de Castellano.

Dr. García Valero, como profesor de Biología.

Dr. Rafael Ancheta Velásquez, como profesor de Matemática.

Napoleón Lista, como profesor de Inglés.

Bachiller Jesús Decena Blanco, como profesor de educación física.

Fue así como empezó a funcionar nuestro liceo.

Colegio "María Inmaculada", Congregación Amantes de Jesús, fundado el 7 de enero de 1957, su primera Directora y Fundadora fue la Profesora Milagros Benito Cacho, con seis grados (1ero a 6to) y 70 alumnos.

En 1958-59 se impartieron los cursos de mecanografía comercio, manualidades, corte y costura, taquigrafía y música.

En el año 1959-60 se apertura la clase de Educación Normal, obteniéndose su primera y única promoción el 07 de julio de 1963, con 33 Normalistas egresadas del colegio.

Escuela Artes Oficio "Victorio Cabeza" su primera directora fue Zirza Elena Díaz Camero, funcionando en la calle Sucre donde actualmente funciona Punto Criollo. Fue fundada en 1958.

Escuela Estadal de Mecanografía y Castellano. Fue fundada en 1958 y ubicada donde funciona la Supervisión del Distrito Escolar y dirigida por la Maestra Esperanza Rodríguez.

Grupo Escolar "Félix Antonio Saá". Fue fundado en 1960, su primer Director el Profesor Encarnación Balza Ramos.

Grupo Escolar "Luis Giulietta Ramos". Fue fundado en 1963 como Escuela Estadal Nº 185, bajo la coordinación de la Maestra Teresa Rodríguez de García, ubicada en el barrio Hospital calle Gabante con solo dos salones de 1er grado.

En 1965 pasa a categoría de Escuela Concentrada con el nombre de "José Manuel Núñez Ponte".

En el año 1969, por inquietud de todo el personal que laboraban en la institución, se propuso cambiar el nombre por el del Reconocido Maestro "Luis Guglietta Ramos", como homenaje a este Educador que se dedicó a educar a los jóvenes tucupidenses, quien durante muchos años fue un gran Maestro en la comunidad y es así que se logra en honor a este maestro. Su fundadora y primera directora fue Teresa Rodríguez de García, donde laboró muchos años.

Grupo Escolar "Arturo Álvarez Alayón". Único Grupo Estadal su primera directora la Maestra Hortensia Ordaz y fue fundado el 15 de diciembre de 1977.

Creación Tucupido. Actualmente lleva el nombre de Pedro del Corral, fundada en 1987 y su primera Directora Profesora Carmen Wilches.

José Calixto Morín. Fue fundado el 15 de noviembre de 1975, su primer director Profesor Dionicio Monagas.

Escuela Granja "Raúl Rafael Soto". Fue fundada en 1979, su primer Director Profesor José Luis Tovar.

Centro de Cultura Popular Nocturno. Su primer director Prof. Encarnación Balza Ramos, dependiendo del distrito escolar Nº 4 con sede en Zaraza, actualmente lleva el nombre de C.E.B.A "Narciso López Camacho".

        Supervisión Distrito Escolar Nº 6. Fue creada en 1981 y nombrada como Coordinador Docente Teresa Rodríguez de García, luego se creó el Distrito Escolar Nº 6, para esa época pertenecía al Distrito Escolar Nº 4, como Jefe de Distrito Profesor Roger Arzola.

Casa de la Cultura. Fundada en el año 1980, ubicada en la casa de Don Alejandro Rodríguez, su primera directora fue la profesora Angelina de Arruebarrena, luego fue incorporada al Complejo Cultural "Manuel Tomas Aquino".

Liceo nocturno "Víctor Manuel Ovalles".

 Escuela y Núcleos Rurales. A partir de los años 70, fueron creados los núcleos rurales en el distrito Ribas. Actualmente funcionan:

-      N.E.R 501 consta de 15 Escuelas Rurales Fundado en 1981.

-      N.E.R 571 sede Cují Negro consta de 12 Escuelas Rurales.

-      N.E.R 498 sede El Jobo de 16 Escuelas Rurales.

-      N.E.R 90 sede Caro de la Negra consta de 12 Escuelas Rurales.

Es así como están conformados actualmente los Núcleos Rurales.

Viendo el avance que ha tenido nuestro pueblo en la Educación nos conseguimos con los Jardines de Infancia de nuestro Municipio los cuales son: Brisas del Valle, Lomas del Paraíso, Félix Antonio Saá, Arturo Álvarez Alayon, Luis Guglietta Ramos, Narciso López Camacho, P.E Tucupido INAM, Ondina Balza, Rosa Elvira Aquino, C.E.T Simoncito José Félix Ribas y Escuela Especial Tucupido.

A partir del año 1999 tenemos nuevas escuelas para el progreso educativo de nuestro pueblo.

Las Misiones. Misión Robinson, Misión Ribas y Misión Sucre.

UNEFA: Fundada en el mes de marzo del año 2006, en Tucupido, Municipio Ribas y nos sentimos muy orgullosos de tener una Universidad en nuestro pueblo, ya que da muchas opciones de estudios para la juventud al salir de bachiller tengan una oportunidad de llegar a ser unos profesionales.

Con todo lo expuesto, concluyo esta parte de la Historia de la Educación en Tucupido.

 

Fuentes:

Historia del Estado Guárico.

José Antonio de Armas Chitty.

Por el Guárico, Blas Loreto.

Información oral.


DOS PERSONAJES POPULARES TUCUPIDENSES - JOSÉ GARIBALDI SOTO

 

NICOLÁS FLORES

 

Voy a hacer referencia a un personaje muy popular, por su forma de ser, llegándose a ganar el cariño y respeto por todos los que le conocíamos, se trata de Nicolás Flores, hombre humilde, sencillo, de trato agradable y a la vez muy chusco, un gran mascador de tabaco, que era su vicio adorado.

Vivió en Pilato, más o menos a unos 3 Km de Tucupido al Este. Con el nombre de "Pilato" se conocía la laguna cuya agua dulce y cristalina siempre se mantuvo fría, estaba cubierta por la sombra de tres samanes frondosos que se encontraban en su tapón, ella era pequeña pero profunda, tenía mucho berro, platanillo y gigantescas babas negras y amarillas muy bravas que parecían más bien caimanes.

El compadre Nicolás Flores, era el vigilante o celador de la laguna Pilato, no permitía que nadie metiera los pies ni mucho menos bañarse, pues andaba acompañado con un mandador para infundir respeto en la protección de su querida Pilato.

Llegó a construir una troja de madera para llenar los barriles y evitar que le revolvieran el agua o se la ensuciaran. Muy cerca de su casa tenía bastantes matas de ciruela; cuando llegaba la cosecha se venía para el pueblo con un par de sacos en su burra negra o morada color caldo de frijol, montado en el centro de la carga. Vendía la cuartilla en un Bolívar y la media cuartilla a Rial, usaba como medida una totuma, lo hacía sin desmontarse sacándole a los sacos por igual evitando que la carga se le sesgara.

Estaba muy bien familiarizado con su clientela que anualmente lo esperaban para comprarle y a la vez escucharle sus cuentos y chuscadas.       

El compadre Nicolás Flores, decía con mucho orgullo que él había sido nombrado celador de Pilato por el Coronel Pedro Ignacio Rodríguez, jefe civil de Tucupido en el gobierno del General Juan Vicente Gómez, por lo tanto el cuidaba a Pilato y se daba a respetar, pero uno siempre le llevaba la corriente para disfrutar de ratos agradables bajo la sombra de esos samanes.

Un pasaje muy jocoso en la vida de Nicolás Flores, fue que un día temprano en la mañana, llegó a un negocio que quedaba frente al Grupo Escolar Narciso López Camacho, luego un señor de nombre Pedro Camero, entra en conversación con él y le pregunta que si por casualidad no tenía algunos gatos que quisiera venderle, a lo que de inmediato contestó que dependiendo del precio podía negociarle algunos; quedaron de verse el sábado siguiente a horas tempranas en el mismo lugar.

Ese día se apareció con par de sacos llenos de gatos, y Pedro Camero procedió a revisarlos, llegando a la conclusión que no podía comprárselos pues solo estaba interesado en gatos que tuvieran los ojos negros y resulta que no había en absoluto gatos de ese tipo. Al darse cuenta de la burla, de un salto se apresuró a tomar el mandador para ponérselo encima a Pedro Camero, estaba que echaba chispa de la rabia, que si le hubieran cortado una vena no hubiera botado sangre. A Pedro Camero no le quedó más remedio que perderse en carrera.

Cuando Pedro Camero estaba jugando una partida de dominó y querían correrlo, le decían ¡Ahí viene Nicolás Flores!, y aun estando ganando la partida dejaba todo y se daba a la fuga. Ambos ya difuntos encuentran en los recuerdos y memoria como parte del Folklore que dejar plasmado como nuestro baluarte.

EI NEGRO" JUAN SEGURA

Este personaje de origen humilde y popular, nació en el caserío El Guasdual, donde transcurrió su niñez. Hombre de contextura atlética, piel negra, pelo blanco, con aproximadamente 1.88 de estatura, fuerte como botalón de vera cortado en menguante.

Llanero de a pie, astuto y precavido, era un verdadero zorro en las montañas de Tamanaco, las cuales conocía como la palma de su mano. Este "Negro Juan Segura" es una de las tantas glorias que ha dado nuestro llano.

Se dice en forma jocosa, que las espinas de Cují y Taguapire, sentían mucho miedo cuando lo veían venir y hasta se ponían a llorar, ya que la planta de sus pies estaba formada por una gruesa callosidad que hacía imposible que estas penetraran. Desde pequeño nunca le gustó usar alpargatas.

Siempre las cargaba a la cintura en una correa de soga la que utilizaba como cinturón, él decía que cargándolas de esa forma le duraban más pues evitaba que las espinas se las traspasaran.

Llanero astuto, poniendo en práctica todo lo aprendido en el contacto diario con ese monte que lo vio nacer. Todo trabajo lo realizaba diariamente a pie pelado, con mucha confianza.

¿Cómo se las averiguaba para amarrar una res mañosa? Se valía del "Guaricongo" o "Ladrón", lazo que ponía en la trilla por donde pasaba la res mañosa y en la forma más sorprendente quedaba enlazada.

En invierno o en verano, cuando venía de compras, llegaba a La Trinidad a la casa de Zoila Aular donde se hospedaba, inmediatamente la pedía agua para lavarse los pies, luego procedía a ponerse las alpargatas que cargaba en la cintura y entraba al pueblo estrenando, causando admiración por parte de las personas que lo conocían.

Luego de hacer todas las diligencias regresaba donde Zoila Aular, se quitaba las alpargatas, las sacudía y de nuevo a la cintura, emprendiendo la partida para su campo feliz y contento, todo el tiempo estrenaba alpargatas. Toda espina tenía en los pies del "Negro Juan Segura" un gran enemigo, se los veían con miedo, odio y rencor.

Con esta reseña le rindo un sencillo y merecido homenaje, a un hombre que por su forma de ser y con su trabajo honesto, para ganarse el pan de su familia, logro un sitio dentro de nuestro Folklore.

Las espinas decían: ¡Apártense!, que ahí viene "El Negro Juan Segura".

 

José Garibaldi Soto

Cronista Del Municipio José Félix Ribas.


"NAPOLEÓN BALTODANO" DESTACADO PROFESOR DE MÚSICA EN TUCUPIDO - ÍTALO JIMÉNEZ LAYA

 

Napoleón nació en la ciudad de Managua (Nicaragua) el 1 de septiembre de 1895. Llegó a Venezuela en 1929, como director musical de un circo de atracciones, procedente de Costa Rica, y en la oportunidad de marcharse dicho circo, fue contratado para prestar servicios en la Banda Marcial de Venezuela, como primera trompeta, bajo la dirección del maestro Pedro Elías Gutiérrez. En 1930 contrajo matrimonio con María Cristina Gómez, de cuya unión procrearon nueve hijos. En 1940, siendo todavía integrante de la Banda Marcial, funda su propia orquesta, la cual bautizó con el nombre de "Las Estrellas Melódicas". Ese mismo año se inspiró y compuso en letra y música su conocido y popular merengue "Brujería", el cual ha sido difundido e interpretado en diferentes latitudes del continente, teniendo también en su haber numerosas composiciones.

Más adelante, en 1948, el gobernador del estado Guárico, solicitó, por intermedio del maestro Pedro Elías Gutiérrez un profesor de la Banda Marcial con capacidad y aptitud para la creación y organización de bandas musicales para Jóvenes y niños, esta designación recayó en Napoleón Baltodano, actividad a la cual consagró todo su empeño y vino a llenar el último capítulo de su existencia. En Valle de La Pascua cumplió su cometido. Luego pasó a Altagracia de Orituco. En Tucupido permaneció siete años, formó una excelente banda, que tuvo actuación en diferentes ciudades del país, poniendo en alto el nombre de esta población guariqueña y disfrutando de los mejores éxitos y admiración. Allí mismo ejerció la cátedra de música en la Escuela de Arte y Oficios "Victorio Cabeza".

De aquí pasó a San Fernando como director de la Banda del estado Apure, luego pasa a Calabozo. En 1960 llega a El Sombrero, donde crea y forma una banda con jóvenes estudiantes y niños. Aparte de innumerables alumnos, ya consagrados dentro de los diferentes estilos musicales, desfilan por el ámbito nacional e internacional, integrando orquestas y grupos afamados; sus hijos Ricardo, Lalo Baltodano, que fue director de la Banda de Música de Tucupido; César Baltodano, músico de la Banda del Ejercito, Rolando Briceño, quien está radicado en New York y cultiva el jazz latino, Avelino Briceño Saxofonista, Director de Bandas, Andrés Briceño músico al igual que sus hermanos. Su primer contacto con la batería fue después que su padre falleciera. El relata: "A los 1O años fue mi primer contacto tocando música Góspel en una iglesia Cristiana. Con 16 años era el baterista más joven a nivel profesional. En 1986 se presentó en el 1er. Festival de Jazz de Caracas y en 1994 grabó su primer CD "Gratitud". Ha obtenido 2 premios nacionales. Casa del artista como "El músico del año (1994)" e instrumentista del año (1997). En el 2004, recibe el Botón de la ciudad del El Sombrero, así como la orden Santa Cecilia en su única clase y el premio Día del Músico...

Algunos destacados alumnos de Napoleón Baltodano en la ciudad de Tucupido se pueden mencionar: José Esteban Flores Carpio, Director de la Banda Musical de Tucupido y Valle de la Pascua, Vicente Martínez Director de la Orquesta Los Jet de Maracay, Nelson Hernández, músico arreglista que trabajó con Celia Cruz, Tito Puente, entre otros. Nelson toca saxofón, así corno Manuel Felipe Zamora quien tocaba en la Banda Municipal de Tucupido.

El insigne maestro Napoleón Baltodano muere el 05 de Abril de 1970, a la edad de 75 años. Por su expresa voluntad quiso ser sepultado en la ciudad de El Sombrero, en cuyo cementerio sus restos mortales descansan para la eternidad.

Quiero aprovechar la audiencia de este foro, para proponer o recomendar a las autoridades de este Municipio rindan homenaje a este gran músico, erigiendo su busto, una plaza o una institución educativa con su nombre, ya que éste hombre sin ser venezolano dio todo su talento musical a este pueblo de Tucupido y de hecho a toda Venezuela.