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Reencuentro Gilfortoulano - Diario Jornada

RECUERDOS/ SERÁ EN PRÓXIMO SÁBADO 18 DEL PRESENTE MES

Se llevará a cabo el gran reencuentro "Gilfortoulano" en el marco de su aniversario

ANTONIO J. GONZÁLEZ

FOTOS: CORTESÍA DE EX ALUMNOS JGF VALLE DE LA PASCUA.-

 

Recordar es vivir, así dice un viejo proverbio popular, propicio para que un grupo de ex alumnos del liceo José Gil Fortoul organizaran un reencuentro que se estará llevando a cabo este 18 de diciembre.

Así lo dio a conocer Degnis Simón Romero, quien está al frente de esta organización.

Romero señaló que "Este evento se realizará el 18 del presente mes pero que se hará extensible al día 19, con un acto en el liceo sin costo por volver a verse las caras y sin restricciones de promoción y una "bailadera" en una sala de fiestas, con comidas, bebidas y música retro en vivo", dijo Romero.

Expresó asimismo que para la fiesta se convoca al intervalo que va desde los inicios de liceo hasta la promoción del año 1975.

"Dicho lapso no es discriminatorio; está basado en tres circunstancias razonables -indicó- la primera, motivada a la solicitud del profesor Juan Luis Simoza Vargas, bujía del evento, ya que ese fue su último año de ejercicio profesional en el liceo. La segunda, responde a una restricción generacional, porque los incluidos son adultos mayores (de medio cupón en adelante) que no son changueros, reggaetoneros ni raperos".

Expresó que la tercera, circunstancia tiene que ver con las dificultades logísticas involucradas en este tipo de trámite, para lo cual se tuvo que dimensionar el asunto de forma manejable.

En este sentido, Romero explicó que se ha hecho una estimación de 200 personas y se informa que, a la salida de esta edición, ya se cuenta con una lista de más de 100 interesados.

"Esperamos que dicho monto sea suficiente para armar un jolgorio satisfactorio, tomando en consideración que los fondos excedentarios serán aportados al liceo, que en los actuales momentos está celebrando sus 65 años de creado, para solventar algunos requerimientos que afectan su mejor funcionamiento", dijo.

Además, informó que se reactivará la fundación de amigos del liceo "Fundagil", que servirá como instrumento para canalizar la solidaridad de los egresados en beneficio del liceo y de sus nuevas generaciones.

Es de resaltar que el Gil Fortoul es una institución emblemática, de referencia nacional e internacional, de gran calidad docente, que ha permitido la formación de muchas promociones de estudiantes que luego han destacado en su desempeño profesional vanguardista, en áreas humanísticas, científicas y tecnológicas.

Existe un entusiasmo generalizado por la realización y el éxito de este evento, tanto en Valle de La Pascua como en el resto del país y en el extranjero.

Dijo el organizador que se han reportado muchas personas colaborando con su organización y con su difusión a través de todos los medios, analógicos y digitales existentes.

Agregó que los interesados a asistir a este reencuentro pueden dirigirse a la Calle Camaleones-sur Nº 21, entre calles Descanso y Las Flores. Con la licenciada Belkis Moreno o por el número celular: 0414-2643654, también pueden hacerlo por el correo electrónico reencuentrogilfortoul@gmail.com.


Muchachas de la promoción de bachilleres del liceo José Gil Fortoul en 1969


Raki Raki - Degnis Romero

                                 Silfrido Gómez (Raki Raki) y su carnal Trino Aguilar, en el Reencuentro 2013 

Un vallepascuense polifacético

Raki Raki

     degnis.romero@hotmail.com

        Conversar con el pana Raki Raki, significa adentrarse en el mismísimo tuétano popular vallepascuense, ámbito donde se ha desenvuelto desde el 17 de julio de 1951; fecha en que (al estilo de “Manolito”, el de Mafalda) le dio la gana de nacer: – ¡Así mis padres no hubiesen querido, yo de que nacía, nacía!

Este polifacético y dicharachero personaje (de las mil y una anécdotas), es de esos a quienes muy poca gente conoce por su nombre de pila: Silfrido Gómez Díaz.

El primer cuento lo echa así: De ti me acuerdo a cada rato porque en esta última feria cuando dije que lo que tomo es güisqui usted peló por la bombona esa. Dice esto refiriéndose a una garrafa (1.75 litros) de “Juancito Caminante”, y agrega: Me dicen que llegué a la casa como el chino: Jin-Chao.

Le solicitamos que hable de sus glorias deportivas y dice: Por el año 1965, cuando estudiaba en el liceo “José Gil Fortoul”, fui lanzador de bala, de disco y de jabalina, bajo la tutela del profesor Gustavo Fermín. También trabajaba en el plinto (o el “burro” como se le decía antes) y en la colchoneta. Viajamos varias veces representando a Valle de la Pascua: Fuimos a San Juan de los Morros, a Maracay y a Maracaibo, colgados de las estacas de un camión 350.

A la herejía en forma de pregunta: ¿Ganaste trofeos?, replica firme: ¡Claro! ¡Muchos! ¡En el liceo yo era “El Macho”! Pregúntaselo a las Fonseca, a “Picante” o a HerminiaPero me los robaron todos, los que me quedan son de natación, ganados en la piscina del YMCA, en La Castellana, Caracas.

Luego, continúa el cuento en la forma jocosa que lo caracteriza: También jugué béisbol, voleibol y básquet. Llegué a ser cátcher estelar en el equipo “Deportivo La Pascua”, dirigido por Oswaldo “el gordito” Mejías, y donde también jugaban: “El Chino” Pateti, Charles Terry, Cuplé, el pitcher Valenzuela, etc. Siempre recuerdo la vez que jugábamos un partido detrás del liceo y me tocó el turno al bate cerrando el último inning con el juego empatado y un hombre corriendo en la tercera base. El locutor narró por el micrófono: ¡Al bate: Raki Raki! ¡El pícher lanzaaa! ¡Líííneaaa…! ¡Se acabó esta vaina!

Los laureles deportivos no quedaron allí, según sigue contando: Salí de La Pascua en 1968, para ingresar a la Marina, donde quedé como el atleta más completo de los IV Juegos Armarios. Después que salió Ramón Montezuma, quedé yo. Se refiere al ex-marinero que fue diez veces campeón nacional en decatlón, y que, además, fue exaltado al “Salón de la Fama del Atletismo Nacional”, en 2011.

También recuerda esto con cierta saña: “Lito” González, entró a la Marina un año antes que yo; su “maletín” era un saco de cemento, donde se podía leer: “Carreteras de concreto conducen a la prosperidad – Pertigalete – Estado Anzoátegui”.

Luego de la Marina regresa a Valle de la Pascua, pero por muy poco tiempo, según dice: Esa aventura de venirnos a Caracas la hablamos Trino y yo luego de visitar a unas novias casquivanas que teníamos por la laguna El Rosario. Trino comenzó a trabajar en la empresa Tranex y yo me vine atrás a trabajar en Vigilancia y Transporte de Seguridad, C.A.

        Al consultarle por el surgimiento de su vena musical, dice: Eso comenzó en 1971, porque frecuentaba la cervecería "La Girazona", en el centro de Caracas, donde iban cantantes de música llanera. Yo les decía: Chico, si tú quieres enamorar a una muchacha, ¿por qué le cantas un seis por derecho? ¡Con eso lo que haces es correrla! ¡Yo voy a cantar y a componer!

Llegué a grabar con Hugo Blanco, Ray Pérez, Eugenio Bandres, Carlos Luna, y hasta con Carlos Arveláez, el de Tucupido. Cuando la situación estaba mala vendía cassettes con lo que grababa. Ahora estoy con Isaac Narváez, quien ha tocado con muchas orquestas del país.

Nos obsequia su séptimo CD, que incluye las canciones: La lata de María; A los padres; A las muchachas; Gordo, feo y barrigón; La cabra de Carrillo; Caminante sin rumbo; Tengo y no te doy; La gotica de limón; Cumpleaños; A Galipán; Apure en un viaje; La malvada y La nieta.

Los músicos son: Arpa: Eugenio Bandres y Alfredo Ávila. Cuatro: Jesús Ramírez “Laguna Vieja”. Maracas: Jesús Reyes “Chuíto”. Coros: Leonel P. Plaza, Guillermo Hernández, Rafael e Iraida Escobar. Teclado: Isaac Narváez. Saxo: Luís Lara “Invitado”. Percusión: Plaza, Alfredo Francis “Caraota”, Javier “Chuchita” Perozo. Bajo: Jesús Reyes “Chuíto”.

También comenta que está por salir del horno su más reciente producción, que incluye el exitazo: “A Valle de la Pascua”, subido a Youtube por “Tamancorp” en ocasión de la reciente feria vallepascuense. Nos reafirma que las personas mencionadas en este tema, además de su “hermano” Trino Aguilar (dice que Trino pidió borrarlo de este disco, porque y que le está saliendo ‘demasiao caro’), son: Gilberto “El Gato” Hernández (dice que le dio cuatro fuertes y que pa’ comprá una botella’e güisqui, por inmortalizarlo), y Alberto “Pelo’e Guama” Castillo: ¡Estoy esperando a ver con qué me sale este!

Los cuentos son interminables, pero, para cerrar, refiere uno relacionado con Don Alberto Aguilar, papá de Trino, a quien ellos acostumbraban escamotearle panelas de queso que luego vendían para comprar aguardiente. En una ocasión yendo los tres hacia el fundo con Trino al volante, manejando a alta velocidad, Don Alberto le dice: Mijo, estoy pensando vender el fundo, las vacas y esta camioneta. Trino le contesta: ¿Y eso por qué, papá? Obteniendo por respuesta lo siguiente: ¡Pa’compráte un avión pa’que vueles, ño c.’e tu mái!

Al pana Raki Raki, amante de la buena mesa, cuando la gente le pregunta: ¿Qué haces para no ponerte viejo?, él les responde, muy orondo: ¡Hay que comer frijoles “parapareaos”!



Gala tucupidense - Degnis Romero

 

Asistentes al concierto por la juramentación de la Fundación “Juntos Por Tucupido”


Apoteosis músico-cultural

Gala tucupidense

Degnis Romero

        El 6 de noviembre fue celebrada una gala tucupidense, organizada para juramentar a la Directiva de la Fundación “Juntos Por Tucupido”, en el Complejo Cultural Fray Anselmo  de Árdales, Municipio José Félix Ribas, del Estado Guárico.

        El acto estuvo prestigiado con la presencia del Señor Alcalde, de la Directiva de la Fundación, y de una nutrida concurrencia que fue deleitada con un exquisito repertorio de música popular y clásica, magistralmente interpretada por la Coral Magnum City Club y las agrupaciones juveniles de Coro y Orquesta “Rafael Rengifo”, de Tucupido.

El Coro Juvenil, dirigido por el Maestro Deivi Gutiérrez, abrió el acto interpretando los acordes del Himno Nacional, de Vicente Salias y Juan José Landaeta; seguido por palabras a cargo del Alcalde, quien solicitó un minuto de silencio en memoria de Luís “Chito” Hernández, procediendo luego a juramentar la Directiva de la Fundación. A la intervención del coro se sumaron varias piezas entre las que sobresalió Cantemos, de Inocente Carreño.

A continuación, inició su actuación la Orquesta Juvenil “Rafael Rengifo”, dirigida por el joven Maestro Greimer Parra, ejecutando la Pequeña Serenata Nocturna, de W. A. Mozart. Siguió, acompañada del Coro Juvenil, con el Alma Llanera, de Pedro Elías Gutiérrez y Rafael Bolívar Coronado, y la canción Venezuela, de Pablo Herrero y José Luis Armentero. Se dijo que la violista Joselyn Arveláiz, es la única guariqueña en la Orquesta Nacional Infantil de Venezuela.

La Coral Magnum City Club, cerró el acto recibiendo efusivos aplausos del público a cada una de las canciones del programa. La coralista Elda de Galdo, obsequió a Tucupido con este poema:

Este pueblo está de fiesta, cumple 250 años

y como buenos hermanos venimos a acompañarlo

Aquí estamos Tucupido, tierra de amor y folklore

de parrilla, carne en vara, del Guárico su calor.

Maíz, arroz, algodón, petróleo en explotación

Valle la Pascua, Zaraza de fácil comunicación

Queso, manteca de cerdo, cosecha tradicional

hotel, posada, gran pueblo para el que quiera llegar

que con los brazos abiertos nos reciben en su hogar.

La Coral Magnum City Club de forma muy especial

agradecidos estamos de poder participar

con lo que humilde ofrecemos, un hermoso recital.

Gracias por la invitación, no los vamos a defraudar

contamos con su compañía, apóyennos al cantar

y disfrutemos unidos de toda nuestra hermandad.


Que viva ésta hermosa tierra

queremos tengan presente

que todo el fin de semana

seremos Tucupidenses.

La nota jocosa estuvo a cargo de Lorenzo Rengifo, quien se mostró cautivado por la Directora Gioconda Cabrera y le dedicó algo del arsenal de piropos que todavía le queda. La dama mostró su virtuosismo (no sólo musical) poniéndolo en el lugar que le corresponde dada su edad antediluvial. Antes de ese episodio se le escuchó mencionar las características que de acuerdo a su peculiar criterio montuno debería poseer la mujer más atractiva del mundo: Jarrete de chivo, Pata de venado, Cintura de guacharaca, Rabo de avispa y Dientes de acure. ¡Menudo festival anatomofáunico!

Al día siguiente los ilustres visitantes fueron agasajados con un suculento desayuno en la residencia del Alcalde. La primera dama llevó la voz cantante con su habilidad culinaria en la gastronomía llanera, sirviendo el palo a pique, queso de mano, empanadas, chicharrón (99% libre de grasa), y las sabrosas arepas a la brasa, entre otras exquisiteces.

Luego de eso, la coral se dio cita en la iglesia para acompañar la eucaristía dominical con cantos propios de la liturgia católica, que hicieron las delicias de los sorprendidos feligreses. Sin embargo, la pieza más celebrada fue el aguinaldo La Pascua Es Hermosa, de Luis Mariano Rivera, presagiando la llegada de la mejor época del año.

Se destaca la participación, en la misa, de un trío de voces angelicales liderado por Carmen Arveláiz, que fue luego fusionado con la Coral Magnum City Club.

Al final, quedó plenamente demostrada la aquilatada trayectoria en el campo de la música coral nacional y foránea, enfocada en varios estilos de diversas épocas y orígenes. Por esta razón, y por la deferencia mostrada hacia el pueblo, la comunidad tucupidense abrazó con su actitud hospitalaria y su calor pueblerino a sus integrantes: Gioconda Cabrera (Directora), María Silvia González (Sub-Directora), Esperanza de Zúñiga, Carmen Elisa Herrera, Marisol de Ocando, Salvia de Terán, Elda de Galdo, Marisela Domínguez, Rosario Parra, Beatriz Domínguez, María Lucinda Ribeiro, Jacqueline Ferré, Abdana Vivas, Ada de Barrios, María Isabel Álvarez, Mariela Blones, Elsa Padrón, Mónica Guerra, Mariela Oramas, Julio Felce, Ramón Arriechi, Guillermo Istúriz, Bernardo Ocando, Armando Nava, Hilario González y Alex Andrade Armas, el orgulloso tucupidense que, por fin, se dio el gusto de llevar esta apoteosis músico-cultural a su pueblo natal. Todos ellos apoyados por Francisco León en la guitarra y por Freddy Miranda en la percusión.

En nombre de todos les hacemos llegar la palabra de aprecio y, parodiando al malogrado Gustavo Cerati, de Soda Stereo, les expresamos nuestras ¡GRACIAS TOTALES!


Ángel Sarmiento - Degnis Romero

Profesor Ángel Agustín Sarmiento Bueno


Un profesor valle-arraigado

Ángel Sarmiento

Degnis Romero

Escuchar los cuentos del profe Sarmiento, acerca de su periplo pascuense, es como oír esas ‘memorias del desolvido’ que acrecientan la nostalgia llanera. Algo así como escuchar la canción “Atardecer de Almas”, en voz de Néstor Zavarce.

Es oriundo de El Tocuyo de la Costa, Estado Falcón, pero se metió en el corazón de los vallepascuenses por su arraigo a esa “tierra de palma y sol” que engalana las pampas llaneras con sus estampas, su ambiente y su gente.

Es egresado del Instituto Pedagógico de Caracas, donde tuvo como compañero al profesor Ismael Valera (Pitiminí), quien le recomendó colocar la opción ‘Valle de la Pascua’, en la planilla de solicitud de asignación para trabajar.

Dice: Llegué a Valle de la Pascua, un 15 de Septiembre del año 1966, sin conocer nada del llano. El Sr. Sotillo (Chofer de Línea La Pascua) me divirtió en todo el trayecto ya que a cada rato le preguntaba: ¿Cuándo llegamos? Recuerdo que fuimos a llevar un pasajero al Banco Obrero. Bueno, le dije que me llevara a un hotel no tan caro y me condujo hasta la Pensión de Corita y ésta lo primero que me preguntó era que si había aprendido a hablar español; me confundió con Coleman Felser, del Cuerpo de Paz. No me gustó ese hotel y el Sr. Sotillo me llevó al Hotel Venezuela. Cuando el encargado preguntó: ¿quiere la habitación con A/A o ventilador? el Sr Sotillo le dijo: ¡Si quiere le quita el ventilador para que pague menos! Esa misma noche me presentaron al Dr. Melo, estuve en un ensayo del Quinteto Magistral y nos fuimos de farra.

Esa fue su primera parranda en La Pascua, y así siguió ‘por un tendío’ hasta que dejó el pueblo en 1994.

Aclara que había conocido a Salvador González, en la Escuela Normal “Miguel Antonio Caro”, en Caracas, donde ya mostraba sus dotes en canto, declamación y contrapunteo.

 Al día siguiente fui al Liceo a presentar mis credenciales y Jango, el portero, no me dejó entrar porque le parecía muy muchacho y me mandó a poner el uniforme. Hube de llamar al Prof. J. G. González (Subdirector) y le dijo a Jango que me tuviera como Profesor. Sustituía a Rafael Olivo (Olivito).

Al principio no me adaptaba, pero luego hice amistades. La Sra. del Prof. Narciso Valderrama (Física) me dijo al ser presentados ¡Mire mijo, Ud. no se va de aquí sin que lo casen!, y así fue. Comíamos en el Hotel Firenze y donde Don Pedro José Herrera “El Rey del Colesterol”.

Del hotel pasó a una casa de los Álvarez, en la calle Retumbo, frente a los Morante. Le decían “La Rodriguera”, porque también estaban los profesores Ramón Rodríguez y Jesús Rodríguez Blanco, además de Juan Urquía y Coleman Felser. El profesor Romero, con su excelente receptividad, me llevó a donde un árabe. Ahí compré mi primera cama, ¡fiá!

Simoza había vivido en esa casa, pero se casó ese año y emigró frente a las Barrade, que hacían muchas fiestas y nos invitaban, pero él no salía nunca. Claro, era muy ‘zanahoria’.

Para estar más cerca de la ‘pomada’, cuenta: Luisa, la hermana del profesor Salazar, alquiló una casa al lado de las Barrade y nos cedió una habitación a Urquía y a mí. Bueno, ahí estuve un poco de tiempo hasta que me casé.

Eso fue después de mucho ‘rodaje’, del Volkswagen del profe Olivieri y del Jeep Willys del Padre Chacín: Olivieri me enseñó a manejar en su VW, y hasta me llevó al examen para sacar la licencia. El fiscal estaba ‘medio prendío’ y se montó de copiloto, yo me monté atrás y Olivieri arrancó el carro. Al ratico el tipo dijo: No chico, pero tú manejas bien. ¡Párate ahí pa’tomános unas cervezas! Después de eso firmó el permiso.

En otro VW, el del compañero Pedro Vicente Santos, se fueron a jugar gallos a un caserío en la carretera a Tucupido: Cuando estaba peleando nuestro gallo, uno de los que andaba con nosotros se tropezó con un palo que sostenía el techo de la gallera y éste se vino abajo. Tuvimos que darnos a la fuga, perseguidos por los lugareños, dejando el gallo y la apuesta.

        Con Olivieri solían pasar los carnavales en Santa María de Ipire, en la casa de Luís Guzmán (Tracalero), cuyo padre era Jefe Civil. Cuenta que los trataban muy bien y que les daban unas totumas que les cabían dos cervezas, pero, dice: Un lunes de carnaval, como a las tres de la mañana, escuché al dueño de casa decirle a la esposa: ¡Voy a matar a Esteban Freites! Asustado, desperté a Olivieri y a Melo, y les dije: ¡Vámonos, porque aquí van a matar a alguien esta noche! Al final, el señor aclaró que así le decían al pato con que iban a hacer el sancocho del día siguiente.

Luego echa el cuento del Jeep del Padre: Conseguíamos quien se lo pidiera prestado y nos íbamos de farra. La gente que veía el carro ‘mal estacionado’ le contaba al Padre y éste les explicaba: ¡Ese no era yo! ¡Esos eran esos bandidos!

De los Profesores influyeron mucho en mí: Mercedes Elena Rengifo, Luís Fernando Melo, Rodolfo Romero, Arnaldo Olivieri, Juan Luís Simoza, Clemencio Rodríguez, Gutiérrez, J. M. Ruiz, Domingo Rojas Anato, Rodríguez Blanco, la Profesora Esther de Cobeña, América, etc. De las secretarias recuerdo a: Blanca Barrades, Eneida Rodríguez, Liduvina, Omaira y su hermana, Elvira, Isabel de Bolívar, Mercedes Rojas, etc. Total que pensaba durar un año en La Pascua y después no me quería ir, gracias al Don de Gente de sus habitantes.

Son muchas las vivencias y anécdotas. Quiero mucho a ese Pueblo y me entristece cuando oigo cosas negativas.

No olvido el Impala de Fermín ni los viajes, ida y vuelta, a comer arepas en El Tigre; ni las serenatas con los colegas o con mi compadre Héctor Ortega, quien en las partidas de bolas estrujaba ají chirel en el pico de la cerveza de los contrarios; ni las rumbas donde Mauro Rojas, en casa de Héctor o en la mía; ni a Simón Romero: me le pegaba atrás del camión tocándole corneta y él se bajaba con un machete en la mano, para sorpresa de todos. Después nos dábamos un abrazo y la gente se reía; ni a tu hermano Argenis: Cuando le servían sopa le agregaba Pepsi Cola, cambur, etc., para que rindiera; ni el cuento de un baile, donde una dama le dice a alguien: Pero chico, ¿cómo te voy a aceptar si eres un hombre casado?, a lo que el tipo responde: ¡Y lo malo es que a la mujé mía no le da ni dolor de cabeza!; ni a Miriam Graterol, quien me escribió (aludiendo la foto donde salgo con un trago en la mano): ¿Y ese vaso no se acaba nunca?; ni que fui yo quien le habló a Simoza del escrito “La Pascua 67”; ni la cuenta bancaria que nunca cerré para verme obligado a regresar a La Pascua.

Por eso y por muchas cosas más me la paso pegao de la computadora leyendo los correos de amigos vallepascuenses y revisando el Facebook: ¿Eres vallepascuense nato? Mi esposa me dice: ¡Estás como los muchachos!

Estamos convencidos de que así se sigue sintiendo, tal  como aquel día de 1966 cuando pisó tierra llanera, producto del renovado y permanente contacto virtual con su gente.

Al cierre de los cuentos, ajustados a la debida censura, dice: Un gran abrazo y me complace mucho la labor que haces para que no se pierda esa pequeña historia de los pueblos.