La
Historia del petróleo en Guárico
Darío Laguna
En
el Estado Guárico la búsqueda del petróleo se desplazó desde el oriente del
país hacia los altos llanos centrales. A partir de la década del cuarenta se
intensificó la búsqueda a lo largo del piedemonte del ramal interior de la
cordillera central, mediante levantamiento de mapas y estudios geológicos.
"El área del Guárico presenta en total 20 acumulaciones distintas de
petróleo, entre las cuales se encuentran tres campos mayores en su parte oriental
o zona de Ruíz-Tucupido. Posee además importantes reservas de gas que no han
sido adecuadamente cuantificadas hasta el presente, pero que no pueden ser
olvidadas en el futuro en la estimación de producción de energía en el
país".
En
un recuento cronológico sobre los descubrimientos petroleros habidos en el
Estado Guárico, entre los años 1946 y 1949, anotamos textualmente los
siguientes datos tomados de la obra Cronología del petróleo venezolano, (1946:
27 de febrero). Las Mercedes termina el pozo exploratorio GRICO I, como un
pequeño productor (Cuenca de Maturín, 40 km al O del campo de Las Mercedes,
Estado Guárico). 26 de noviembre: Las Mercedes termina el pozo Mercedes-33 como
descubridor del campo Palacio (Cuenca Maturín, 25 km al SO del campo Las
Mercedes, Estado Guárico). 27de diciembre: La Atlantic descubre el campo de k
Tucupita (Cuenca de Maturín, 25 km al SO del campo Las Mercedes, Estado
Guárico). 1947: 7 de abril: el pozo exploratorio GXB-6 de la Creole descubre el
campo de gas en El Lechozo (Cuenca de Maturín, 25 Km al NO. de Las Mercedes,
Estado Guárico). 26 de septiembre: Las Mercedes descubre el pequeño campo de El
Punzón (Cuenca de Maturín, 30 km al O del campo Las Mercedes, Estado Guárico).
1948: 9 de julio: Las Mercedes descubre el pequeño campo Guavinita (Cuenca de
Maturín, 30 km, al SO del campo Las Mercedes, Estado Guárico). 12 de
septiembre: Atlantic descubre el campo de gas El Placer (Cuenca de Maturín, 5 0
km. al NE del campo Las Mercedes, Estado Guárico). 1949: 6 de abril: La
Atlantic descubre el pequeño campo de Tamán (Cuenca de Maturín, 60 km. al NE
del campo Las Mercedes, Estado Guárico). 9 de julio. La Atlantic y la
pancoastal descubren el campo Ruíz al terminar el pozo exploratorio Ruiz 3-1
(Cuenca de Maturín, 43 km. al SE del campo las Mercedes, Estado Guárico). 12 de
julio: Las Mercedes descubre el pequeño campo de Piragua (Cuenca de Maturín, 40
km. al SO de Las Mercedes, Estado Guárico)".
Los
geólogos habían comenzado a trabajar en las concesiones de las compañías
petroleras del Guárico desde 1932. La Creole Petroleum Corporation, en 1946
llevaba a cabo en dicho Estado uno de sus grandes programas de exploración.
Había adquirido 33 concesiones de exploración del Gobierno Nacional con un
total de 317.392 hectáreas, agrupadas en dos sólidos bloques con los nombres
de Barbacoas y Tamanaco. Ya la compañía petrolera Las Mercedes estaba encargada
de la explotación de las concesiones de la Texas y la Caracas Petroleum había
encontrado petróleo hacia el Sur y el Este de las concesiones de la Creole,
cerca de Las Mercedes.
Para
realizar su trabajo los geólogos hacían toda una movilización. Una vez
instaladas las oficinas y buscados los empleados y obreros necesarios,
comenzaba la mensura de las tierras. Luego las fotografías aéreas para elaborar
los enormes mapas panorámicos, después los estudios de geología de las
superficies en medio de grandes dificultades durante la época de lluvias. Todo
este proceso continuaba con medidas gravimétricas, sondeos sismográficos,
examen de muestras estructurales y, finalmente, perforación de pozos. Durante
1945 trabajaron tres cuadrillas por espacio de 15 meses para cubrir una
superficie de 65.000 hectáreas.
En
un reportaje publicado en la revista “El Farol", se dice lo siguiente:
"Actualmente, solo con la esperanza de encontrar petróleo, ya el interior
del Guárico bulle en nueva vida y trabajo. Los hombres de Ortiz y El Sombrero
se trasladan en modernos camiones al campo de la Creole en Carrizal, donde se
está construyendo un campamento permanente para 400 personas que trabajan ya
con la Compañía en el Guárico y para todos aquellos otros que serían empleados
en caso de hallarse petróleo".
La
presencia de la empresa petrolera en Carrizal alteró notablemente la vida
económica y social de los pueblos circunvecinos y de manera particular a El
Sombrero y Barbacoas. Los propios habitantes de El Sombrero obtuvieron empleos
en la empresa como oficinistas o como obreros. Muchos de los residentes en los
campos aledaños, en donde tradicionalmente se habían dedicado a la agricultura
y a la cría, abandonaron estas labores para buscar trabajo en la compañía. De
otras regiones del país, especialmente del Oriente, llegaron empleados y
obreros especializados para residenciarse en el pueblo. Surgieron nuevos
negocios: pensiones, botiquines, pulperías, tiendas. Aumentó el tráfico de
dinero. Las autoridades tuvieron que tomar medidas para controlar el orden
público. Es decir, El Sombrero se convirtió de repente en un pueblo de vida
petrolera, con todas las características de los del oriente del país. Los
automóviles, camiones y autobuses de la compañía Plaza Bolívar los transportes
esperaban a los trabajadores para llevarlos a Carrizal. En los botiquines se
intensificaba la venta de cerveza y las rockolas emitían la reiterada
estridencia de las canciones rancheras de Pedro Infante y los boleros de Leo
Marini. Vinieron mujeres de otras partes. Un día apareció un hombre muerto en
la calle como resultado de un homicidio. Nuevos nombres y apellidos se hicieron
populares en el pueblo.
En
el vecino Carrizal, en plena sabana guariqueña, se construyó un campamento con
sus casas, con capacidad para alojar 500 o 600 trabajadores. Las casas estaban
hechas de ladrillos o de acero prefabricado. El poblado desapareció a los pocos
años y estuvo asentado en el mismo sitio donde se halla la Base Aérea Capitán
Manuel Ríos. Aún permanecen en buen estado de conservación las oficinas
principales de la antigua Creole Petroleum Corporation: Superintendencia,
Contabilidad, Ingeniería, Geología, Correos y Relaciones Industriales.
Un
hecho que llama la atención por sus fines sociales fue la construcción de un
Hospital en Carrizal para atender las necesidades de los trabajadores, el cual
fue inaugurado en 1947. Estaba dotado de servicios médicos y quirúrgicos,
farmacia, laboratorio y rayos X, con capacidad para 15 camas. El edifico medía
20 metros de ancho por 40 de largo. La armazón era de acero limado, a prueba de
incendios, los cuartos a prueba de ruidos, el piso de granito. Tenía sala de
espera, salones para consultas, sala de operaciones, oficinas para los médicos,
cocina exclusiva, luz eléctrica continua y agua corriente caliente y fría. El
Director fundador fue el Dr. Enrique Fierro Herrera. Al acto de la inauguración
asistió el Presidente del Estado Guárico, Ricardo Montilla, Don Gerardo Esáa,
Jefe Civil de El Sombrero y los miembros del Concejo Municipal del Distrito
Mellado, entre otras personalidades.
A
finales de 1947 la Creole inició el desmantelamiento de Carrizal, con la
justificación de que la búsqueda de petróleo había sido improductiva ya que
después de una inversión de Bs. 58.000.000 en la perforación de diez pozos solo
se obtuvo gas natural en uno de ellos, "pero en conjunto ninguno produjo
petróleo". En el informe publicado en la revista "El Farol” se consigna
lo siguiente: "Aunque los trabajos de exploración resultaban muy costosos,
debido a la falta de carreteras, agua potable y el largo acarreo de materiales
pesados desde los puertos marítimos, la Creole no escatimó cantidad alguna para
iniciar sus actividades en aquel lugar. Desde el comienzo de las operaciones,
en 1944, se han gastado más de Bs. 58.000.000.oo. La Creole contribuyó con gran
parte de la construcción de la carretera de 330 km. a través del Guárico desde
El Sombrero hasta Puerto La Cruz. Diez pozos exploratorios fueron perforados a
un costo de Bs. 1.050.000 cada uno. En Carrizal, en las cercanías de El
Sombrero, la Creole levantó un campamento con comodidades modernas para sus
trabajadores con escuelas, hospital y pista de aterrizaje". En el citado
informe se consigna, además, que la compañía proseguirá explotaciones en la
zona de Tamanaco, y que los trabajadores de Carrizal serán transferidos para
otros lugares con mejores salarios que los devengados cuando ingresaron al
campamento debido a la experiencia que habían obtenido como perforadores,
mecánicos, soldadores, choferes, ayudantes en trabajos de geología y otras
especialidades. Finalmente, el informe se refiere a los beneficios que el
Guárico recibió de la compañía a través de la carretera, para el comercio, la
agricultura y la cría; por medio del aeropuerto para el transporte de carne
para Caracas y en cuanto a la salubridad y lucha contra el paludismo.
En
la misma forma como llegó la compañía, así se marchó, todo sucedió con asombrosa
rapidez. Muchos de los trabajadores aceptaron el traslado a otros campos,
especialmente aquellos que procedían de distintas regiones. Otros se quedaron
para empezar de nuevo en sus anteriores labores. De repente el pueblo quedó
solo. Ya no se veían los carros de los americanos, veloces por la carretera, ni
los autobuses repletos de trabajadores. Cerraron algunos negocios. Los
improvisados hospedajes, divididos por cartón piedra quedaron vacíos. Se
apagaron las rockolas. La presencia de la compañía se fue desdibujando en el
tiempo.
Poco
a poco el pueblo fue recuperando su normalidad, su estado habitual. Su destino
no estaba propiamente en el petróleo. Las tierras regadas por el Guárico y el
Orituco tenían la riqueza en la superficie "a flor de tierra" para
producir alimentos mediante las actividades tradicionales de la agricultura y
la cría. Sólo había que tecnificar los métodos, utilizar los adelantos
científicos, renovar los sistemas, aprovechar la experiencia y vocación de
hombres venidos de ultramar, formar técnicos y universitarios del campo, en fin
cambiar la mentalidad del antiguo conuquero por la del productor
agroindustrial. Desde entonces vamos buscando ese camino.
Darío
Laguna. El Sombrero, Guárico, 1925. Biógrafo y cronista. Profesor de Geografía
e Historia egresado del IPC. Fue Director de Publicaciones del IPASME.

