Juvenal Cordero. Foto cortesía
de La Casa
Valores
vallepascuenses
Juvenal
Cordero
degnis.romero@hotmail.com
Es un privilegio conversar con Juvenal
Cordero, músico humilde y sencillo, de gran calidad humana. Le preguntamos
acerca de su devenir existencial y nos cuenta: Nací el 27 de septiembre de 1950, en Valle de la Pascua, Estado
Guárico, en la calle Puerto Arturo (hoy Paraíso), de Garcitas a Cantarrana,
cerca de la “Calle de las Gandolas”, donde Juan Giral hizo la avenida
Libertador. De niño lavé carros, limpié zapatos, vendí periódicos para Doña
Luisa Zamora, y revistas como: El Gallo Pelón, La Esfera, Momentos, Élite y
Venezuela Gráfica. A los 12 años nos dieron, a los hermanos Coroníl y a mí, un
carrito para vender helados; esa vez nos ganamos siete bolívares con tres
lochas. Una empanada valía una locha, el kilo de carne tres bolos y el fresco
era a medio. Soy hijo de José de Jesús Cordero y de Petra Rafaela Martínez. En
la música incursioné porque mi papá tocaba el violín y siempre lo oía en el patio
de la casa: ♫guiguí-guiguí. A los 5 años iba a la Iglesia Bautista, por la
esquina El Molino; me ponían a cantar coritos por una puya o una locha. Me
recostaba en la cerca de una vecina y le decía: Doña Totón, si me da un bollo
le canto un corito. Para 1963 asistía a clases de música, junto a otros chavales,
con Napoleón Baltodano, en la misma calle Paraíso. Nos pasaban revista sus
hijos: Rolando (flautista de Elton John) y Andrés Briceño (virtuoso baterista).
En la retreta tocábamos de gratis pero cuando los músicos titulares cobraban la
quincena nos daban dos bolívares o un fuerte. A los 13 años tocaba con “Los
Tropicales” en Radiodifusora La Pascua, por un pan especial y una gavera de
frescos, en un programa animado por Pompeyo “El mochito” Higuera Sutíl. Me
dieron el nombramiento en la Banda Municipal el 4 de noviembre de 1964, firmado
por el Presidente del ayuntamiento Rafael Veitía y el Secretario Juan Bautista
Suárez. Sustituí a Cesar Briceño en la trompeta en esa oportunidad y luego en
la orquesta de la Escuela Naval, en octubre de 1969. En la “Casa de baranda”
estaban como concejales: Julio Del Nogal, Ernesto Alayón, Tobías Villasana,
César Díaz Zamora y Efraín Ortiz. De 17 toqué en “El Campito” de Catia La Mar y
en “La Pedrera” de Montesano (allí filmaron “El Pez que Fuma”), con la orquesta
“Los Satélites”. En 1968 toqué en “Afigué y sus estrellas”. Viajé en el
destructor Nueva Esparta, en 1970, a Grecia, Liverpool, Florida, Puerto Rico y
Dominicana. De la Escuela Naval me vine a La Pascua a formar parte de Juventud
Square, con Carlitos Montilla y Julio Rodríguez, y comencé a practicar boxeo; hice
29 peleas en el peso mosca (51 kg), con record de 28 ganadas y 1 perdida. Presidí
la liga de boxeo en La Pascua de 2002 a 2009 y traje a glorias como: “Morocho”
Hernández, Alfredo Marcano, Antonio Esparragoza y Pedro Gómez. En 1972, como caso
curioso, fui invitado a tocar en la fiesta de gala de la feria de Tucupido y a
pelear contra el equipo de Carabobo; al bajar del ring, Carlos y Julio me tenían
listo el flux y la corbata para ir a la fiesta. Toqué con la orquesta “Los
Armónicos” de Manolo Monterrey, con César “La Ratica” Fuentes (trompeta) y
Frank Rivas (cantante). Toqué en ferias de La Pascua con Juventud Square de 1970
a 1972 y con Impacto Juvenil de 1973 a 1976. Alternamos con Billo, Grupo
Canaima, Conjunto Ingeniería y, en 1972, con la Sonora Matancera y Celia Cruz,
en la Concha Acústica del Parque Ferial, cuando fue reina Doris “La Tripita”
Ortiz. Arturo Socorro me sirvió de fiador para comprar nuevos instrumentos y nació
“Impacto Juvenil” con: Marcos “trompeta” Ruíz, José Isabel Figueroa (trombón), Oscar
Vásquez (timbal), Rogelio Medina (bajo), y los cantantes: Alejandro Rengifo,
Juan Zambrano, Federico Rondón (de Caribbean Boys) y Carlos “El Gordo” Fraile. Tocábamos
música de Fania, Billo, Melódicos, El Gran Combo, Sonora Matancera, Harlow,
Pastor López, Nelson Henríquez, Los Blanco, Corraleros del Majagual, etc.,
además de Calipso, Samba y Tambor. Después de eso me voy a oriente a tocar con Caribbean Boys,
El Nuevo Clan, Sonora Oriente, El Clan de Ray, La Sonora Latina, Los Vikingos
de Cantaura, etc. A partir de 1990 comienzo a tocar en Caracas con mariachis y
luego regreso a La Pascua. Aquí arrancamos con una guitarra en vez de guitarrón
y un cuatro en vez de vihuela. Mandamos a hacer unos trajes que, si ves las
fotos, parecíamos un circo de mala muerte. Entrené a “Chuíto” Laya para hacer
dúo de trompetas. El Mariachi se llama “Zacatecas” pero los indios en Puerto
Ayacucho le decían “Zacatetas”.
Entre risas, le agradecemos la conversa
y pedimos que vaya cerrando porque si la cosa es muy larga no la publica el
patrón-poeta Misael Flores, y dice: Chico,
tengo siglos en esto y jamás había ido a una fiesta como la tuya. ¡Eso quedó
pa’ la historia! Agradezco el afecto y respaldo de todos mis amigos, a quienes
traslado el homenaje que voy a recibir de parte de la Directiva de la Feria, en
la Laguna del Pueblo, el día sábado 4 a partir de las 9:00 am, en el marco del
Reencuentro.
Se despide hablando de sus hijas: Heily, es M.Sc. en informática y Contralora
Municipal, y Heilymel Gabriela, es abogada, profesora y administradora. Los
millones los tengo invertidos allí. ¡A pura trompeta!
Gracias, Mr. Trumpet Man.
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