Vuelta al aire del Blog
I
Fue
un parto de código, sudor y desvelos,
subirlo
a la red costó un mundo y un mar,
un
estrés constante y jalones de pelos
para
que el bloqueo pudiera acabar.
Porque el algoritmo, con mano de hierro,
dictó
la sentencia, la pausa, el ayer,
y
por segunda vez sufrimos el destierro
que
los ‘genios’ de Google quisieron imponer.
Treinta días de sombra, de muros y de frío,
Treinta
días de ausencia del vasto canal,
pero
no se seca la fuerza de este río
ni
se apaga la chispa por un fallo digital.
¡Ya crujen las teclas! ¡Ya brilla la pantalla!
La
censura del código no pudo vencer,
aquí
sigue el blog, ganando la batalla,
esparciendo
la luz en este renacer.
II
¡Tierra! —grita
el alma al ver la luz de nuevo,
como
aquel que a la patria regresa con fervor;
tras
treinta días de un injusto y gris relevo,
vuelve
el blog a su sitio, con más fuerza y valor
.
No fue fácil el parto, la subida fue un reto,
un
ascenso al Olimpo que costó hasta el aliento,
lo
que nos dejaron fue un zaperoco completo,
pero
resolvimos y ¡se acabó el tormento!
¡Estamos de vuelta! Como en el verso errante,
"después
de tanto azar y de tanta pena",
el
portal se levanta, brioso y palpitante,
rompiendo
¡por fin! la digital condena.
Y en este renacer de letras y memorias,
la
voz se eleva clara, con fe y con fervor,
volvemos
a la luz de crónicas e historias,
con
el objeto firme de ilustrar al lector.
La plaza de fiesta, sonar de campanas,
hay
gran alegría en el vecindario;
el
pueblo se apresta desde las mañanas
a
echarle un vistazo a un blog vergatario
Con
gran entusiasmo la gente se suma
a
leer el blog con mucha paciencia
esperando
que alguien le meta a la pluma
para
escribir temas de reminiscencia
Se cursa invitación, de mano extendida,
a
ganar la lucha en contra del olvido;
hoy
el blog revive con llama encendida,
y
es por Tucupido ¡pueblo jamás rendido!
La Casa
HisRib250$
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