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Influencia de los misioneros capuchinos... - Carmen Sierra

INFLUENCIA DE LOS MISIONEROS CAPUCHINOS  EN EL MODO DE VIDA DE LOS  INDIGENAS QUE HABITARON LA SELVA DE TAMANACO.

 

Las misiones Capuchinas en Venezuela tuvieron su origen en un acontecimiento casual. Fray Francisco obtiene permiso para embarcarse, acompañado de otros  3 religiosos rumbo a la isla de Granada; con el fin de dedicarse en ella a la Evangelización de sus habitantes. Sin embargo cuando arriban a la citada Isla la encuentran en poder de los Franceses, por lo que deciden seguir el viaje hasta Margarita. Desde allí pasaron a tierra firme, donde iniciaron la evangelización de Indios Cumanagotos. Estas misiones llegaron hasta la Selva de Tamanaco la cual era  una vasta extensión habitada por 452  indios, entre grandes y pequeños, pertenecientes a tres naciones: Caribes, Palenques y Cumanagotos. De Caribes solo habían 3 familias, de palenques más, pero el mayor número era de Cumanagotos, quienes practicaban el incendio a la vegetación, la caza, la tala y quienes poseían un estilo de vida netamente  rudimentario. Dentro de esta legua también vivían 2 familias: una era la de un hombre blanco casado con una mujer blanca, mientras que la otra pertenecía a un mestizo predominante de este pueblo. La Actividad de los Misioneros no se limitó a atraer a los indios y concentrarlos en poblados donde instruirlos y convertirlos al cristianismo, sino que procuraron proveerles de los medios necesarios para su subsistencia. El Misionero suscito el interés del indio por el trabajo, distribuyéndoles tierras,  que pasaban a ser de su propiedad, a los cuales le llamaron conucos particulares, les entregaban herramientas gratuitamente y le obligaba al cultivo diario de su conuco y el de la comunidad. De esta forma, cada uno podía proporcionarse al menos lo preciso para vivir. Promovieron el cultivo del algodón para la fabricación de vestidos, cultivando además otros productos como lo fueron el maíz, arroz, frijoles, plátanos y yuca. En el libro personal. Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela dice:

 En este sitio donde está el pueblo era seco y se bebía agua de tanques, uno para las bestias y otro para las personas, que este año se había secado y bebían de una aguada de jagüeyes que apenas dan el agua necesaria para este pueblo... (Fin de la Cita).

Tampoco descuidaron la Explotación de la Ganadería. La Carne constituía un importante componente en la dieta del indio, por lo que cada mañana el respectivo misionero repartía a cada uno de los suyos la porción que le tocaba. La labor de organización social del indio en los pueblos de misión no tendió a aniquilar su cultura. Los misioneros procuraron respetar las costumbres indígenas, siempre que no fueran en contra de la moral cristiana, y aprendieron sus lenguas trasmitiéndolas a la posteridad a través de valiosos escritos.

Armas Chitty en su libro titulado “Formación de un pueblo Llano” acota: El Fray Anselmo  Isidro de Árdales enseño a los indios a guardar agua para el verano, a hacer pan, a levantar paredes como las del convento, que en sus primeros tiempos funcionó acá en el pueblo, y su arquitectura estaba constituida por balcones volados hacia la calle y techos tabloneados (de madera), a preparar el piso de los zaguanes  utilizando piedrecitas y huesos de animales e igualmente los enseño a levantar las paredes de la iglesia baxo de la invocación del Apóstol  Santo Thomas. Acotando también que la iglesia  es de tres naves, que dividen columnas de palo, de bahareque, cubiertas de palma. Es pequeña. Tiene delante un pórtico, y a más de la principal, tiene una puerta a cada lado. La Sacristía, tras del altar mayor, provista de bastantes casullas de corte o lienzo precioso, pero algunas ya viejas. No hay más que el altar mayor, que se está haciendo  y no está acabado, pero le falta poco. La Capilla mayor esta de Bóveda, de bahareque. No hay baptisterio, y en un frasco de vidrio se guarda el agua para bautizar. No está colocado su divina Majestad.

En esos días según decía el Capuchino que se fabricaría otra iglesia que no mirase hacia el Oriente como la ya construida por cuya puerta principal entra mucho viento y apaga las velas del altar. La nueva iglesia fue construida de ladrillos. En el Altar mayor hay una figura o imagen de María Santísima con el niño Jesús en los brazos de escultura y dorada, de unos 6 o 7 palmos de alto ubicada en un nicho al lado del Evangelio y otra imagen de Santo Thomas Apóstol en un nicho al lado de la Epístola. / (Fin de la cita)... Estas dos iglesias más el Convento ocupaban una manzana del pueblo.  En cuanto a la enseñanza de la Doctrina Cristiana se observó acá que el toque de las oraciones por las mañanas es señal para la Doctrina, en aquella hora acuden todos, muchachos y muchachas, casados y casadas, y rezan las oraciones de la Doctrina con asistencia del Misionero y del Fiscal, y gastan "ad summun" media hora, y los casados y casadas se van a sus casas o a sus conucos, quedándose solamente en la Iglesia los muchachos y las muchachas para oír la misa que luego celebra este Misionero, si no está enfermo. Por las tardes, entre las cuatro y las cinco, a toque de campanas, se juntan en la iglesia o en su pórtico todos los muchachos para rezar las oraciones de la Doctrina y también el Catecismo, y así por las mañanas como por las tardes les explica la Doctrina este Misionero. Por las noches después de las oraciones, acuden al rosario todos los feligreses. Años más tarde cuando el padre Fray Anselmo pidió a su prefecto o comunidad licencia  y se le concede para retirarse a España, este es sucedido por el Fray Félix de Granada quien fungió como Presidente de este pueblo de Tucupido. Nada se ha sabido contra su buena vida y costumbres. Pero cumple con su obligación en enseñar la doctrina y administrar los Santos Sacramentos. Al mismo tiempo este misionero trató de mantener unidas las tres naciones de indios evitando siempre los conflictos y alguna embriaguez.

Hasta el día 8 de Marzo sacada toda la cuenta, han sido confirmados 258.974 almas de esta visita.

La Primera partida y la más antigua del libro Parroquial es de un entierro del 20 de Mayo del año 1760 y está firmada por el Fray Anselmo Isidro de Árdales que se titula como fundador de este pueblo de Tucupido.

Cuando se creó el curato, se encargó de éste el primer Sacerdote Venezolano Pedro José Ron y Tovar.

Tucupido, según el Obispo Mariano Martí en 1783, acotaba: "Este pueblo es de misión viva o reducción de indios, para los cuales fue principalmente fundado y ellos únicamente lo habitan sin mezcla alguna de españoles, ni de otras castas dentro de la población, ni en sus campos, en los cuales tampoco viven ninguno de dichos indios, porque aunque estos tienen allí sus cementeras [...] habitan todos dentro de la población". (pp. 151-152)

Matrícula o Padrón:

Solteros: 7

Casados: 87

Solteras: 14

Casadas: 87

Párvulos: 127

Párvulas: 161

Total: 483

Había en este pueblo 105 casas, 109 familias, 15 personas de comunión y 180 personas de confesión.

Dice el Obispo en una nota de la matrícula, que no anotó como habitantes a varios indios forasteros, porque no se había establecido ni construido casas.

 

Fuentes:

MARTI, Monseñor Mariano. (1.929). Relación de la visita general que en la Diócesis de Caracas y Venezuela hizo el ilustrísimo Sr. Dr. Dn. Mariano Martí (1.771-1.784). Caracas: Parra León Hermanos Editores. (Tomo III).

Academia Nacional de la Historia, Tomo II. 1.969.

Diccionario de la Historia de Venezuela. Fundación Polar. Segunda Edición. Pág. 115.

Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. 2.004-2.005. Municipio "José Félix Ribas".

Mi Estado Guárico. Azucena Martínez. Ediciones Opsu. Pág. 37


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