Salvador González, con Carlos Pérez, Rooselvet y Plessman
Salvador González
“El Magistral”
Profesor: Claret Rodríguez
EL CANTOR, COMPOSITOR, MÚSICO Y ENAMORADO DE
SU PRINCESA DEL LLANO (VALLE DE LA PASCUA)
En
una madrugada del 09 de Noviembre del año 1940, los gallos con su canto, y el
bramar de las vacas, comenzaron a serenatear el nacimiento de quien se llamara
SALVADOR GONZÁLEZ, en el caserío La Pastora, entre los sitios denominados LA
GUASIMITA y EL BARBASCO. Aquel niño era hijo de Doña Olimpia González y de Don
Rafael Súnico, de cuya unión nacieron otros hermanos: María Agustina, Néstor,
Aparicio, Régulo (desaparecidos), y actualmente están vivos Josefina, Eustoquio
y Carlos.
El
ambiente natural conformado por el canto de las aves y la floración del
araguaney con los primeros aguaceros de mayo marcaron la musa poética inspiradora
de SALVADOR GONZÁLEZ, para que en su mente manaran sus bellas composiciones.
A
los siete (7) años se muda a la población de El Socorro hasta los catorce (14)
años, estudiando del primero al cuarto grado, para luego trasladarse a
Roblecito, donde estaba funcionando un campo petrolero, cursando el quinto y
sexto grado. Con ese afán de seguir estudiando y superándose SALVADOR GONZÁLEZ,
se marcha a la ciudad de Caracas, en 1956, y se inscribe en la Escuela Normal
“MIGUEL ANTONIO CARO”, donde termina sus estudios como Maestro de Primaria en
1960, con apenas veinte (20) años de edad.
A
los diecinueve (19) años grabó su primer disco 45 RPM donde aparecen las
canciones por el lado A: La Perdiz y por el Lado B: La Palma Llanera,
compartiendo su letra y su música con José María Gutiérrez. Regresa a su Valle
de la Pascua a ejercer su Docencia compaginándola con el canto, la música y sus
composiciones; su sueño se le hizo realidad, grabando varias de sus canciones
en diferentes discos de 45RPM tales como: Quiero olvidar, Terezen, Cojedes,
Trigueña, Ferias de la Candelaria, Nuevamente, Medio Corazón, Camino Triste,
Caicara del Orinoco, Marisol y su himno Paraíso del amor; también grabó
canciones de grandes compositores como: José Oscar Guerra, Germán Fleitas
Veroes, Víctor Brizuela (El gavilán de Barinas), Valentín Carucí, Luís Cruz, y
la Canción que lo llevó a recorrer los confines de la patria “SOISOLITA”, del
poeta portugueseño Joel Hernández; aparte del canto demostró aptitudes
musicales hacia el arpa, el cuatro y las maracas.
Por
iniciativa propia del zaraceño Profesor José Oscar Guerra, comenzaron a
organizar, en el año 1963, lo que se llamó “EL QUINTETO MAGISTRAL” con los Docentes:
Rafael Zamora, Ricardo Hurtado, Luís Fernando Melo y Salvador González, todos
Educadores, llegando a grabar tres (3) LP. Como
solista, Salvador grabó
quince (15) LP
bajo el acompañamiento de los
Maestros del arpa: Octavio Séijas, Guillermo Hernández, Eldo Montilla, Joseíto
Romero, Henry Rubio y otros más. Como interprete conquistó varios Festivales
como: Maracaya de Oro, San Carlos de Austria, Samán de Güere, Panoja de Oro, y
otros más. Fue Jurado en más de treinta (30) Festivales Nacionales e
Internacionales como: La Panoja de Oro, Maracaya de Oro, el Soldado de Oro y
otros. Recibió muchos reconocimientos por su trabajo y su constancia en cantar,
componer, divulgar y promocionar la música de Venezuela tales como:
• Orden Ricardo Montilla, en el Estado
Guárico.
• Orden 27 de Junio, en su primera clase, en
el Estado Apure, por treinta (30) años como Docente.
• Orden de la Ciudad de Turmero.
• Botón de la Ciudad de Valle de la Pascua,
que también lo declaró Hijo Ilustre.
• Homenaje en la Panoja de Oro.
El
maestro SALVADOR GONZÁLEZ, trabajó como Educador en las aulas de las Escuelas
Básicas hoy Unidades Educativas: Carlos José Bello, Escuela Artesanal Granja,
Lazo Martí, González Udis, en la Unidad Educativa Rafael Paredes de las
Mercedes del Llano, como Sub-director desde el año 1969 a 1974, y asumió la
Dirección hasta el año 1976, luego pasa al Grupo Escolar Las Delicias, en
Maracay, como Director.
Contrajo
matrimonio acá en Valle de la Pascua, con la señorita Elena Rodríguez, la cual
fue conquistada, según él, a través de las serenatas, procreando cinco (5)
hijos, 2 hembras y 3 varones: Martha Elisa, Marga, Álvaro, Rodrigo y Gonzalo.
Salvador González, se convierte en el serenatero mayor y más cotizado de Valle
de la Pascua. Se decía a modo de remembranza que una serenata de Salvador
profundizaba más el amor entre los novios y son muchos y muchas los que se
casaron con el respaldo del canto del Magistral, que con sus melodías las
muchachas abrían sus ventanas para recibir canciones como: Esperanza, tengo
Esperanza, Yo quiero que esta noche no la olvides, Abre tu ventana mi amor y
escucha mi canción, Hay un rumor, Despiértate y Levántate mi amor y otras más.
Se residenció en la Cuidad Jardín de Venezuela “Maracay” donde conquistó el
corazón de todos los aragüeños, continuando con su carrera artística musical,
cosechando triunfos y sobre todo cosechando amistades y el reconocimiento por
su trayectoria en la música venezolana; acumuló mucho más de treinta (30) años
de servicios como Educador, y como cantante más de cuarenta (40) años.
El
destino le tenía preparada una mala jugada, la cruel enfermedad comenzó a
golpearlo y a mermarle su salud hasta que lo llevó a la tumba; aun con esta, su
enemiga, conservó su bien timbrada voz, siendo el Salvador González de siempre.
¿Por
qué El Magistral? Lo hecho con maestría, lo perfecto, razones de sobra para
merecer ese calificativo. Fue un Magistral
maestro, fue un
Magistral cantante, fue un
Magistral músico, fue grande el aporte de Salvador González a la educación, al
deporte del béisbol, softbol como árbitro, fue un gran jugador de bolas
criollas, podemos concluir que nuestro inolvidable y eterno Salvador González
“EL MAGISTRAL”, fallecido el 29 de Junio del año 1997, en la ciudad de Maracay,
a las 9 de la noche, en la casa de una familia que lo cobijó y que le dio todo
su apoyo en sus últimos momentos, la familia Lugo, y de su amigo incondicional
su médico de cabecera el Dr. Douglas Ledezma.
Salvador
tenía 54 años cuando murió, y hace 19 años de su desaparición física, sus
restos fueron velados en la Casa del Artista, en Maracay, recibiendo los
honores correspondientes, y luego se trajo a su tierra que lo vio nacer y
crecer y a la que tanto amó: Valle de la Pascua, la Princesa del Llano. Su
velatorio se realizó en el Complejo Cultural “Víctor Vera Morales”, y fue
sepultado en el cementerio denominado “Los Bálsamos” de esta ciudad.
A mi maestro: Salvador González el Magistral.
Su Alumno: Claret Rodríguez.